El paso de la infancia a la adolescencia

El paso de la infancia a la adolescencia

En la mayoría de la literatura sobre adolescentes es posible que te encuentres el proceso evolutivo de la adolescencia dividido en una serie de períodos o etapas: primera adolescencia, adolescencia media y adolescencia tardía.

Esta diferenciación puede resultar de utilidad para entender el proceso madurativo que experimentan todas las personas al pasar por la adolescencia pero es importante recordar que no hay un cambio universal a la hora de cambiar de una etapa a la otra. Por ejemplo: es perfectamente posible que un adolescente de 15 años que está en la adolescencia media, muestre muchas de las características de un adolescente que ``teóricamente´´ a sus 13 años, está en su primera adolescencia.

En esta primera entrada vamos a centrarnos en la primera adolescencia (entre los 11 y 13 años). Durante esta etapa los desarrollos que se consiguen son:

  • Aceptación a los cambios de la pubertad.
  • Aprendizaje de nuevas capacidades cognitivas.
  • Consolidación de un hogar dentro del grupo de pares
  • Manejo de las expectativas relacionadas con el género.

Aquellas personas que trabajen con adolescentes (profesores, psicólogos, entrenadores, etc) o sus propios familiares suelen encontrarse generalmente con diferentes situaciones que generan conflictos en su día a día. Para entender mejor esto vamos a seguir el caso de Rodrigo, un chico de 12 años que está cursando 1º de ESO. Rodrigo obtiene buenas calificaciones pero últimamente ha tenido dificultades en su entorno escolar por numerosas discusiones con su profesora de Lengua, la cual le ha expulsado de clase. Veamos distintos aspectos:

  1. El contexto y la definición de normalidad:

Nuestras ideas de lo normal están notablemente influenciadas por las expectativas culturales. De esta forma, los adolescentes que son considerados frecuentemente como problemáticos cuando muestran una conducta que va en contra de las normas de un ámbito específico (generalmente su hogar, el entorno escolar o el deportivo).

Es importante entender que todas nuestras conductas se desenvuelven dentro de un contexto. Por ejemplo, puede que si comparamos el comportamiento de Rodrigo en el colegio y en su casa, notemos un comportamiento diferente.

Cuando se cataloga a una persona como problemática, se entiende que el problema está en esa persona y no en el contexto. Esto es especialmente habitual en el  contexto académico. De esta forma, los esfuerzos irán encaminados a trabajar con la persona que se considera problemática y no a intentar comprender las razones de su comportamiento. ¿Qué ha influído en su comportamiento? ¿Se comporta siempre así? ¿Se ha intentado poner solución?

La existencia de un desajuste entre el adolescente y su contexto no implica necesariamente que existan problemas en uno u otro pero sí nos advierte de la posibilidad de considerar modificaciones en el contexto y además trabajar con el joven. Para acabar con nuestro caso, podríamos asesorar a los miembros del equipo docente de Rodrigo sobre distintas alternativas de gestión con este caso en concreto (como lidiar con las situaciones conflictivas, como apoyar a Rodrigo, como enseñar alternativas de resolución de conflictos, etc) sin olvidar que probablemente Rodrigo necesite aprender a gestionar distintas situaciones que no sabe manejar así como adquirir distintas estrategias y habilidades útiles para ello.

  1. Asincronía en el desarrollo

Es algo habitual que los y las adolescentes tengan diferencias en su apariencia física que, en adultos y en su grupo de amigos/as, genere expectativas diferentes. Pongamos el ejemplo de dos adolescentes de 14 años, uno de ellos con una altura de 1,60 m y el otro de 1,80 m. Puede ser habitual que al adolescente de mayor altura se le otorgue mayor madurez, se le trate como alguien más mayor de lo que es, etc.

El proceso en el desarrollo adolescente no es necesariamente lineal. Casi siempre, los adolescentes crecen a un ritmo diferente en todas sus áreas. Es un error frecuente pensar que el desarrollo se lleva con la misma velocidad en todos los ámbitos y esto conlleva que muchos padres, madres, docentes, etc esperen demasiado de unos adolescentes que no están preparados para tales exigencias.

En próximas entradas continuaremos viendo cómo sigue el proceso vital de la adolescencia!

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *